La puerta está abierta.
Pero solo tú puedes llamar.
«Pedid y se os dará. Buscad y encontraréis. Llamad y se os abrirá.»
— Mateo 7:7
Prefiero que hablemos.
Un mensaje, una llamada, una conversación.
Cuéntame qué está pasando.
A partir de ahí vemos qué es posible.